Mi nombre es
PETER REY, soy de la ciudad de Bucaramanga, Colombia, mi
niñez fue una niñez muy hermosa, estudie en un buen colegio,
unos padres y hermanos maravillosos. Cuando tenía 12 años
empecé a andar con un grupo de jóvenes hippies rockeros, que
oían música como la de Santana, Joe Coker, Leed Zeppelín, así
la música de ellos envolvió mi vida.
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Me
volví un joven rebelde, seguí andando con este
grupo de rockeros que tenía algo en particular
y es que fumaban marihuana; yo empecé
ayudándoles a armar los cigarrillos de
marihuana, a prenderlos para ellos, pero yo
decía que las drogas nunca estarían en mi
vida. |
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Un día vino de
Bogotá a Bucaramanga un grupo de música rock llamado los "Flipper",
hoy están muertos casi todos sus integrantes por sobredosis
de droga la mayoría, yo asistí a ese concierto con una joven
llamada Rochy, hoy en día ella es una mujer indigente de la
calle "del Cartucho" de Bogotá (calle de los drogadictos y
llamados desechables). Esa noche hubo una influencia
satánica de droga sobre mi vida, fume marihuana con Rochy y
desde ahí me encadene a fumar al desayuno, almuerzo y
comida.
Tiempo después
conocí las pastillas rorer, mandrax, y también tuve mi
primera sobredosis. El grupo de hippies consumía hongos
alucinógenos, fuimos al valle de Ruitoque cerca de
Bucaramanga donde cogían los hongos, los exprimían y los
echaban en una botella de vino,;fue la primera vez que tuve
un "viaje" (estado de alucinación) donde veía animales que
hablaban, ríos cristalinos que en realidad eran charcos con
barro y estiércol de ganado, escaleras al cielo pero
realmente estaba era subido en los árboles.
Muchos jóvenes
que consumieron conmigo hongos terminaron lanzándose desde
el "puente suicida" el Viaducto o en el Hospital
Psiquiátrico San Camilo de esta ciudad. después de los
hongos me volví un joven pandillero y problemático, me
robaba las señales de transito "pares" de autobuses, los
auriculares "cachos" de los teléfonos públicos para
llevarlos a mi cuarto rockero, donde tenía afiches de muchas
bandas y donde pasaba las dosis de droga.
Estando en un
concierto de rock, alguien sacó una roca blanca (cocaína),
empezaron a picarla y me dijeron -PETER, meta perico
(consuma cocaína)-, me volví entonces un adicto a la
cocaína, y hasta llegué a inyectarme cocaína con agua
destilada; tuve otra sobredosis y fui internado en el
Hospital Psiquiátrico San Camilo donde me pusieron choques
eléctricos, y camisas de fuerza. Después Logré convencer a
mi madre para que me sacara del Hospital, pero a penas salí,
me fui a consumir más y más droga.
Mi padre
muere, hago que me entreguen la herencia, y me la acabo
consumiendo droga; termino sólo, sin familia, sin amigos y
empiezo a vivir en una calle llamada la "30" lugar de
homicidio, armas, prostitución, drogadicción y alcoholismo,
conozco el "bazuco"( residuo-pasta toxica de
cocaína) y me
vuelvo un desechable, termino viviendo en el cementerio
robándome las flores para venderlas y las lápidas, en ese
mundo soy herido de muerte con seis puñaladas, me recupero y
sigo consumiendo bazuco. En crisis de la droga me quemaba
las yemas de los dedos para tratar de sacar aun los residuos
de droga de mi piel y aspiraba el humo de mis propios dedos
quemados, en una depresión me corto las venas, viendo que no
puedo morir así, me dirijo al "puente suicida" El Viaducto
donde se han lanzado casi 2000 personas; cuando llego a ese
lugar, ya para lanzarme, pasa un escalofrió por mi cuerpo
que no me deja saltar,.. amanezco en el Parque Centenario,
lugar de consumo de drogas, oía una voz que me decía:
-cobarde, no has sido capaz de quitarte la vida-.
Como puedo,
consigo dinero para 70 "pepas" ( Pastillas de droga) y una
botella de alcohol antiséptico, cuando voy subiendo al lugar
donde me pienso suicidar aparecen dos mujeres y me dicen
que Cristo me ama y que él escogió lo vil y lo
menospreciable del mundo, yo le respondí que Dios no
existía; fui a tomarme la sobredosis, pero aunque ese día me
tome las "pepas" y el alcohol, no tuve la sobredosis mortal
que yo deseaba, salí corriendo y llegue a un lugar donde
alababan y glorificaban a Dios (Una Iglesia Cristiana),
entonces me arrodillé y empecé a llorar, yo me quería tragar
mis lagrimas porque yo decía: -Un pandillero rockero nunca
llora- pero fue más fuerte el poder de Dios, llore y
llore,.. me levanté y puedo contar hoy que Dios cambió mi
vida hace nueve años.
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Pedro José
Rey con
su esposa Xiomara y
su lindo hijo José
Gabriel |
Hoy en día
dirijo una fundación de ayuda para los jóvenes drogadictos
llamado FUNTALUZ ( Fundación de las tinieblas a la Luz),
dicto conferencias sobre prevención del consumo de droga en
las Universidades y Colegios, he estado en Costa Rica, la
frontera de Nicaragua y en Salvador, predicando la Palabra
de Dios, tengo un libro y un casette y Dios me ha dado una
esposa y un hijo. también Mi
madre y mis hermanos son ahora una familia Feliz.
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